Actualizaciones: 10 de abril de 2014
Antes de viajar a vivir en Yapú, el
tiempo que pensaba dedicar al colegio era mucho menos del que he dedicado hasta
ahora.
Esto de enseñar física, química e inglés,
es como enseñar tres lenguas nuevas! Todos me miran como si estuviera hablando
chino. Las estrategias de enseñanza debo prepararlas minuciosamente y la
planeación a veces toma más tiempo de lo pensado.
Sin embargo esto de no tener internet las
24 horas del día me ha enseñado a establecer un tiempo específico en el día
para conectarme, el resto del día debo dedicarme a otras actividades como:
lavar ropa, leer, compartir con los niños, jugar algún deporte, pasear por ahí,
visitar la cocina, visitar la comunidad, charlar con mis compañeros y a veces
escribir! Actividades que ya no
realizamos en la ciudad! Bien por la lavada de ropa!
Las tardes transcurren entre la
preparación de clases, algunas tardes de clases de preparación para el ICFES de
grados 11 y un pseudo-taller de tareas que se ha venido acostumbrando en las
tardes en el balcón de mi cuarto. Llegan varios de mis estudiantes a
preguntarme como pueden hacer sus tareas de mi clase; y debido a la falta de
recursos electrónicos y de libros de consulta en la biblioteca, termino
haciéndoles la tarea que justo al otro día estaré corrigiéndoles yo misma. Pero
me encanta que me pregunten, que se interesen, que me busquen, que quieran
aprender de lo que les enseño. Es divertido contar con su compañía en mis
tardes y ayudarles a entender como funcionan los átomos, o como se dicen los
animales en inglés o como hago la conversión de kilogramos a slugs, y de
centímetros cúbicos a litros!
Los martes son noches de películas,
entonces en el hall central del colegio ponen un televisor en donde los niños
de todo el cole ven la película que comparte algún profesor. Durante este tiempo
prefiero aprovechar las pocas horas de luz eléctrica y wifi.
Debido al alto contenido de carbohidratos
en la dieta, he tenido que tomar medidas para evitar subir de peso, he
combatido contra mi pereza en las mañanas y he salido a trotar media horita en
las madrugadas (5:00am) en la cancha de arena. A veces no lo logro! Siempre hay
una excusa valida! Y una de las más comunes es la falta de ducha! Pues por
estos días el volumen de combustible es escaso y la bomba de agua que
suministra las duchas no ha funcionado L.
Así que he tenido que bañarme seguido en el río, lo cual disfruto, pero
prefiero la ducha! Te extraño ducha!
En cuanto a mis preguntas con respecto a
la cultura…
Yapú tuvo un periodo de evangelización
del cual todavía se ven algunos vicios como cantos religiosos en los niños y en
las clases. En mi tarjeta de cumpleaños, algunos mensajes hablan de bendiciones
de la Virgen. No me molesta para nada, por el contrario, me parecen bonitos.
Pero quizá estando aquí preferiría una bendición de la madre naturaleza o algo
así!
Por otro lado, cuestiono mucho la idea de
desarrollo en zonas selváticas. El Instituto Educativo Departamental de Yapú
busca más comodidades para sus estudiantes, se habla de comedores. Actualmente
los niños reciben la comida en platos y vasos que ellos mismos llevan y lavan
luego de usarlos para recibir su comida. Los niños comen en cualquier parte del
colegio.
Un internet más rápido y el uso de
mejores equipos de computo es una necesidad latente.
Al aceptar estas comodidades y necesidades
que se vienen desarrollando, me cuestiono acerca de la resistencia que se
presentaría a practicas más amigables con el medioambiente. En el colegio no
existen las canecas de basura, hay en uno que otro salón canastos en donde se
bota la basura en el día. El resto de basura, que no es mucha puesto que no hay
tienda en donde comprar chucherías empaquetadas es quemada al aire libre en
cuanto los canastos de los salones se llenan o
las canecas de los baños se rebosan. Y la mayoría de paquetes de pocos
dulces que los niños comen, que alguien les regala, es botada por ahí, por
donde caiga. De todas formas, los mismos niños están barriendo todos los días
manteniendo el colegio limpio. Pero de todas maneras es notable la falta de un
esquema de manejo de basuras, de tratamiento de aguas y obviamente de educación
ambiental.
Cuestiono el uso de plantas y sustancias
psicoactivas de uso tradicional en la cultura desde jóvenes. En los estudiantes
no es mal visto que consuman chicha,
yagé, yopo, coca, cigarrillo y cerveza. Incluso en actividades de la
comunidad en donde se encuentra involucrado el colegio. Pero es mal visto el
consumo de marihuana! Es despectivo. Esto me parece raro, pero entendible! Es
una sustancia ajena a la cultura, no tiene nada de tradición. Esto me hace
compararlo con lo que vemos como mal desde mi cultura en Bogotá, es mal visto
el consumo de toda sustancia psicoactiva que no sea cigarrillo o alcohol,
aceptadas socialmente porque hacen parte de la cultura de compartir en
reuniones familiares y sociales. A mi modo de ver todas son exactamente lo
mismo.
El sexo y las relaciones son tabú absoluto. Nadie
habla de ello, pero se sabe que en las noches algunos estudiantes se encuentran
a las afueras a hacer de las suyas. Y en el libro de registro de los libros que
salen de la biblioteca, hay mensajes bastante explícitos para las niñas. Las
muestras afectivas son nulas. Ni entre los compañeros docentes casados se ve
muestra de afecto alguno. En las reuniones a las que he asistido en donde hay
baile, la sacada a bailar por parte de los hombres a las mujeres es una
levantada de ceja o un golpecito casi imperceptible en el hombro de las chicas.
Al final de la canción, no hay ni un gracias, los dos se voltean cada uno por
lados opuestos sin palabra alguna. La caballerosidad de los hombres con las
niñas no la he apreciado en lo absoluto.
Entre habladurías de corredor se decía
que había una niña embarazada y que estaba intentando tomarse alguna infusión de
quién sabe que planta para provocar un aborto. Esto me impactó! Nada fuera de
lo común a lo que sucede en la ciudad. Cualquier niña es capaz de tomarse
cuanta cosa para retroceder el tiempo y en ausencia de una educación sexual
apropiada, estas practicas son bombas de tiempo.
Cuestionó la domesticación de una
guacamaya para el cultivo de plumas para sus coronas de ritos. También supe que
le daban aguardiente, ron y cerveza a la pobre para emborracharla. Pobre vida
de la pobre guacamaya. Me cayó bien porque grita PROFESORA! PROFESORA! Cuando corro
en la cancha de arena cerca de la casa en donde viven sus explotadores!
Al tema de la menstruación
tendré que dedicarle una entrada completa.
Continuará…
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